
De los pilotes de Perón bajo el agua a las hosterías abandonadas: una provincia que todavía no aprendió a terminar
Hay fotografías antiguas de Ushuaia que explican una parte de nuestra historia sin demasiadas palabras. Sobre el canal Beagle aparecen los pilotes de lo que debía ser un gran hotel turístico impulsado durante la primera presidencia de Juan Domingo Perón.

No fue solamente una idea. Hubo presupuesto, planificación y comienzo de obra. En 1948 ya existían documentos que hablaban de sus cimientos. Para una Ushuaia pequeña y aislada, pensar semejante infraestructura era adelantarse varias décadas al crecimiento turístico que finalmente llegaría.
El hotel nunca se terminó.
Durante años quedaron los pilotes como prueba de una obra que había comenzado. Después el agua los cubrió. Hoy permanecen sumergidos.
Décadas más tarde, Ernesto Manuel Campos tuvo una mirada distinta. Entendió que el turismo no consistía en esperar visitantes: había que construir antes de que llegaran. De aquella concepción surgieron hosterías y establecimientos distribuidos por distintos puntos de la isla.
Campos veía una industria donde todavía había apenas una posibilidad.
Los turistas llegaron.
El problema es que algunas de aquellas obras no consiguieron atravesar el tiempo. San Pablo quedó asociada durante años al abandono. Petrel pasó por deterioro, concesiones y sucesivos anuncios de recuperación.
No sería justo responsabilizar a Campos. Él construyó. El problema vino después.
Y ahí aparece una vieja dificultad fueguina. Cada gobierno recibe lo que hizo el anterior, pero demasiadas veces parece más interesado en anunciar algo nuevo que en conservar aquello que ya existe.
La discusión tampoco pertenece exclusivamente al gobierno actual. Pasaron administraciones de distintos signos, épocas de abundancia y de crisis. Pero la provincia nunca terminó de resolver cómo ampliar su economía con la misma velocidad con la que amplió su estructura estatal.
Hoy buena parte de la política vuelve una y otra vez sobre la misma preocupación: salarios, coparticipación, anticipos y recursos para atravesar el mes.
Campos hacía otra pregunta.
De qué podía vivir Tierra del Fuego dentro de veinte años.
Esa diferencia importa.
Una provincia demasiado dependiente del Estado termina haciendo que miles de familias dependan también de sus decisiones. El empleado público reclama mejores ingresos al mismo poder que administra su salario. No es responsabilidad del trabajador. Es el resultado de un modelo que durante décadas encontró más sencillo ampliar la estructura que generar suficientes alternativas por fuera de ella.
Mientras tanto, el turismo privado avanzó porque había demanda. Hoteles, restaurantes, excursiones y servicios crecieron alrededor de una actividad que finalmente confirmó aquella intuición de Campos.
No significa que lo privado siempre funcione. Significa algo más básico: una inversión cerrada tiene un costo inmediato. En el Estado, una hostería puede permanecer años sin funcionar mientras cambian funcionarios, expedientes y promesas.
Tierra del Fuego tiene hoy aquello que Campos imaginó hace más de medio siglo: turismo internacional, cruceros, conectividad y una marca conocida en el mundo.
La ironía es difícil de superar.
Cuando casi no había turistas, se construían hosterías para recibirlos. Cuando finalmente llegaron por miles, algunas estaban abandonadas.
Los pilotes del hotel de Perón quedaron bajo el agua. San Pablo conoció el abandono. Petrel sigue cargando décadas de proyectos de recuperación.
Pasaron casi ochenta años, y claramente que cambió casi todo, pero hay una costumbre, que supera las décadas. Para anunciar siempre hubo tiempo. Terminar, conservar y pensar qué viene después sigue siendo, demasiadas veces, un problema del gobierno siguiente.


Tierra del Fuego: detectan una brecha entre las normas de salud mental y su aplicación

En Ushuaia, cada turista gastó en promedio $330.000 por día durante el fin de semana largo
Ushuaia cerró el fin de semana largo con una ocupación hotelera y parahotelera del 61%, una estadía promedio de tres días y un gasto estimado de $330.000 diarios por turista. El movimiento coincidió con los festejos por el 142° aniversario de la ciudad y volvió a mostrar el peso del turismo durante el feriado, en uno de los destinos más caros de la Argentina.

Ushuaia homenajeó a sus pioneros y antiguos pobladores en el mes aniversario

Avanzan las obras de agua y gas para el edificio de la Carpa de la Dignidad

En Ushuaia, cada turista gastó en promedio $330.000 por día durante el fin de semana largo
Ushuaia cerró el fin de semana largo con una ocupación hotelera y parahotelera del 61%, una estadía promedio de tres días y un gasto estimado de $330.000 diarios por turista. El movimiento coincidió con los festejos por el 142° aniversario de la ciudad y volvió a mostrar el peso del turismo durante el feriado, en uno de los destinos más caros de la Argentina.

Tierra del Fuego: detectan una brecha entre las normas de salud mental y su aplicación

Ushuaia celebró sus 142 años con una multitud, 150 instituciones y 15 mil porciones de paella

Niños de City Kids participaron de una jornada de aprendizaje en la Casa de Jóvenes de Río Grande

Tras el desfile por el aniversario de Ushuaia, el Municipio desplegó un operativo de limpieza en el centro

Pesca ilegal en el Atlántico Sur: realizarán una charla abierta en Río Grande sobre recursos y soberanía

Más de 200 nadadores de la Patagonia y Chile compitieron en Ushuaia por el 142° aniversario de la ciudad


