CULTURA: El correo aéreo que nació a caballo

Legislatura 09/05/2019 Por
El Presidente del Parlamento, vicegobernador Juan Carlos Arcando, entregó al efectivo integrante de Servicios Especiales Ushuaia de la Policía Provincial Luis Arce, seis ponchos fueguinos, destinados a la “Sección Montada”, para ser utilizados en la cabalgata histórica denominada “Correo policial a caballo”, que se recrea desde hoy. Las actividades son en el marco de la conmemoración del aniversario de la fuerza policial, el próximo 12 de mayo.
caballo

En el marco del 134° aniversario de la Policía de la Provincia de Tierra del Fuego, que se conmemorará el próximo 12 de mayo en Río Grande, inició hoy la “cabalgata histórica” denominada “Correo policial a caballo”, realizada por efectivos de la Policía de la Provincia.

La actividad, que se realiza desde el año 2005, inició hoy a las 9 desde la Unidad Regional Centro de Tolhuin. La recreación culminará el 11 de mayo en Río Grande, con la entrega del tradicional maletín con el correo histórico a caballo. En esta oportunidad, el homenaje es para el suboficial Mayor retirado Miguel Sergio Ruiz, que durante su trayectoria policial, prestó servicio en la zona rural, como capacitador de los policías en la sección brigada rural.

Los jinetes, en esta edición, son de la capital y pertenecen a la división “Montada Ushuaia y se suma gente de distintas agrupaciones que se sumaron a la cabalgata”. Como se realiza tradicionalmente, la travesía une Ushuaia y Río Grande: “Es hermoso”, calificó el policía. “Lo que se experimenta en el trascurso de la cabalgata permite revivir lo que atravesó el personal policial que hizo el primer correo”, señaló el uniformado.

En tanto, el titular del Parlamento se mostró “orgulloso” de colaborar con la entrega de los ponchos fueguinos y adelantó que participará del acto central, que se realizará en Río Grande el domingo 12 desde las 11 en el club San Martín, donde entregará presentes a dependencias policiales.

Mediante el Decreto N° 998/14, la exgobernadora María Fabiana Ríos, declaró de interés provincial esta recreación. Entre los considerandos, menciona que “a lo largo de la historia fueguina, el correo policial a caballo ha prestado un servicio de inestimable valor para la población, permitiendo que fluya el paso de documentación entre Ushuaia, Río Grande y las estancias que formaban parte del recorrido, entregando correspondencia urgente a los habitantes del entonces Territorio Nacional de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur, agilizando trámites, regularizando los pagos a la repartición y permitiendo la comunicación con el resto del país”.

Reseña histórica

“El Jefe de Policía, Horacio Villaurreta, que actuó durante la administración del Capitán Jorge Siches, entre los años 1932 a 1935, había valorado perfectamente todas estas circunstancias cuando se abocó a la búsqueda de un paso en la cordillera que reuniera las condiciones óptimas para ser el nexo entre Ushuaia y Río Grande. Debía ser directo, accesible y de fácil mejoramiento sin grandes erogaciones.

Descubierto el mismo por el comisario Francisco Medina y tan pronto la traza del paso estuvo perfectamente delimitada, fue formando entre la gente, lo que él llamó “La conciencia del camino”, que consistía en una serie de viajes guiados por baqueanos a través de ese paso para darle difusión a la posibilidad de una futura carretera que suplantara la senda de herradura que se estaba utilizando.

Puesto así, la continuidad de la línea aérea a Buenos Aires, abría un sin fin de posibilidades para que Ushuaia pudiera mejorar sus comunicaciones. Realizada una reunión entre el personal superior de Policía, para considerar la posibilidad de hacer un “Correo policial” entre la capital del Territorio y Río Grande.

Con el aliciente para todo el personal de que por este medio se podían obtener ventajas operativas en la tramitación de expedientes con el Ministerio del Interior, como asimismo se podría regularizar la continuidad de los pagos a la repartición, a veces demorados tres o cuatro meses por falta de barcos, se encontró un amplio apoyo de todo el personal, quien aceptó esta nueva tarea gustosamente a pesar de ser dura y llena de riesgos.

Solo se contaba con una senda de herradura, que en partes era solo un macheteo entre el monte, siguiendo viejos senderos de guanacos y atravesando pantanos y turbales nada tranquilizadores. Este correo solo contaba como base operativa rural, con el destacamento “Las Cotorras”, del lado sur de la montaña y un refugio al pié de la misma, que era solamente un rancho abandonado, cuyo techo de “champas” y madera dejaba mucho que desear.

Ya en el sector norte, se podía utilizar en emergencias “El Kosovo”; viejas instalaciones de una estancia abandonada, cuyo propietario se había suicidado años antes. La cabecera norte, constituía el destacamento Lago Khami, que sería punto de reunión de las comisiones en uno u otro sentido. Allí estaban las caballadas a utilizar y se recepcionaría la correspondencia de Río Grande, que sería traída en automóvil por un concesionario a quien, a su vez, se le entregaría el correo de Ushuaia con destino al norte del país.

Fue, sin la menor duda, el primer “Correo aéreo a caballo” de la historia de los pueblos, ya que al salir las cartas de Ushuaia, estaban consignadas vía aérea y pagaban el franqueo correspondiente al servicio. Sus pioneros Francisco Medina, José Cabezas, Nicolás Flores, Ernesto Krund, Abel Cárdenas, Matías Silcha, José Camiña, Manuel Arias y otros que algún día serán reconocidos por sus nombres, en calles o plazas.

Reseña del Poncho Fueguino

En abril de 1991 se concretó el concurso “Creación del poncho fueguino”, impulsado por el Raúl Aldunsín, estudioso de todo lo referente a esta prenda típica argentina. La finalidad de ese encuentro, fue que la Tierra del Fuego contara, al igual que el resto de las provincias argentinas, con una prenda que plasmara en su diseño, el paisaje fueguino.

Este diseño fue realizado por Nélida Quiróz, que logró -en cada uno de los colores que tiene este poncho-, interpretar las características más salientes del paisaje fueguino. El fondo gris, que se interpreta como el cielo encapotado presagiando la nevada con guardas de colores. El marrón representa las montañas; el verde, las hojas de lenga; el blanco, el ganado lanar y la nieve; el marrón rojizo, la lenga en otoño; el morado, el fruto del calafate; el rojo, la flor del notro; el amarillo anaranjado, la flor del Michay; el verde, la vegetación y el negro en cruces, representa el petróleo.

El poncho fueguino fue declarado de interés municipal por Ushuaia y Río Grande; de interés del exterritorio, mediante Decreto N° 051/92 y de interés provincial mediante Resolución N° 243/93, de la Legislatura de la Provincia, en la sesión del 14 de diciembre de 1993.