El ARA “Puerto Argentino” llegó a la Base Islas Orcadas

De interés 16/12/2016 Por
La nave zarpó del puerto de Buenos Aires el pasado 6 de diciembre y navegó 1800 millas en navegación directa sin escalas; trasladó seis contenedores de carga general y dos de víveres congelados.

El buque “Puerto Argentino” venció vientos de 100 kilómetros por hora y olas de hasta 5 metros para finalmente alcanzar hoy la Base Orcadas, primera escala de su travesía antártica, donde era esperado por los 16 hombres que invernaban allí desde principios de marzo.

Los 16 hombres que desde marzo pasado integran la dotación de la base, ubicada en la Isla Laurie, a casi 1.500 kilómetros del continente americano, deberán colaborar en la cambio de guardia con cuatro de los 16 futuros invernantes; entre ellos el Jefe de base entrante, Teniente de Navío Técnico Marcelo Palacios y tres suboficiales.

El aviso zarpó del puerto de Buenos Aires el pasado 6 de diciembre y navegó 1800 millas en navegación directa sin escalas; trasladó seis contenedores de carga general y dos de víveres congelados, cada uno con 18 toneladas aproximadamente; también 460 tubos de supergas y 300 m cúbicos de Gasoil Antártico (GOA), carga destinada a Orcadas y a la base permanente Carlini.

A su vez, el aviso embarcó al Jefe de la base, el maquinista y el electricista de la dotación entrante de Orcadas, mientras que el resto sigue en Buenos Aires preparando la carga.

La dotación que inverna en Orcadas está integrada entre 16 y 18 personas, de las cuales 12 son de la Armada, 3 del Servicio Meteorológico de la Nación (meteorólogos y geomagnetistas) y 3 de la Dirección Nacional del Antártico (biólogos y guardaparques).

En Orcadas se hacen proyectos de biología marina como el censo de aves, pingüinos, focas, elefantes marinos; también análisis de algas y de la costa.

Para estas actividades los científicos cuentan con un laboratorio y el refugio Cormorán ubicado en inmediaciones de la base que se distingue por ser agreste y un sitio elegido por las focas y elefantes marinos para habitar en comunidad.

El jefe saliente de la base Orcadas, capitán de Corbeta de Infantería de Marina Héctor Báez, dijo a Télam que “el líneas generales este invierno fue demasiado crudo si lo comparamos con temporadas anteriores, pero la comunión del grupo convirtió la tarea en una experiencia increíble”.

“Argentina opera en Orcadas desde 1904, y sostiene aquí investigaciones científicas que incluyen el censo de aves y mamíferos, los registros meteorológicos y relevamientos de datos de geomagnetismo que se comparan con los de otra estación que está en Escocia para analizar las variaciones del eje de la tierra”, añadió.

El jefe de base sostuvo que “el invierno en la Antártida convierte cualquier tarea cotidiana en un desafío; si hace falta un litro de agua hay que ir a picar un pedazo de hielo, y si hace falta comida hay que salir a buscarla hasta el edificio de la despensa con temperaturas de 28 grados bajo cero”.

“Antes que el buque llegara los que estábamos en la base tuvimos el trabajo de alistar la casa de servicio para que el grupo que viene a hacer reparaciones en la base pueda ocuparla, y ahora que arribaron tenemos que aprovechar que hay buen clima para bajar todos los materiales porque acá lo que manda es el tiempo que decide cuando podes hacer cosas en el exterior”, apuntó.

En ese sentido advirtió que “la Antártida no perdona nada, y en Orcadas hay un cementerio más viejo que la base que todos los días nos recuerda que fácil que este lugar puede tomar una vida”.

Báez, casado hace 28 años y padre de tres hijos jóvenes, dijo que “estos últimos días son sensaciones encontradas, uno se muere de ganas de ver a la familia pero también sabe que se va acabando una convivencia que nos fue convirtiendo en tribu”.

El comandante del “Puerto Argentino” es el capitán de corbeta Héctor Vera, quien dijo a Télam que “la travesía fue tranquila dado que navegabamos bastante cerca de la costa para proteger la carga, aunque al norte de la Isla de los Estados tuvimos sufrimos un temporal que nos castigó bastante con vientos de más de cien kilómetros por hora y olas de 5 metros”.

“En esas circunstancias lo que conviene es orientar el buque hacia las olas o si no se las puede entrentar orientarlo en contra de ellas; pero pudimos sortearlo y luego tuvimos un cruce del Pasaje de Drake que fue un poco más tranquilo y con viento a favor”, agregó.

El marino destacó que “tanto este buque como los otros tres avisos de su tipo que vinieron de Rusia a fines de 2015 fueron diseñados para navegar entre bloques de hielo y además cuentan con los sistemas de navegación más avanzados”.

“Estimamos que tenemos dos dias para efectivizar toda la descarga de material y combustible en Orcadas, después vamos a navegar hasta la base Carlini dónde vamos a recibir vía avión a las dotaciones de las bases de verano Decepción, Petrel, Cámara y Primavera a las que deberemos distribuir en un plazo de cerca de 20 días”, concluyó Vera.

Télam

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