Bertone: Una gobernadora auténticamente peronista

Política 19/07/2016 Por
El peronismo, en tanto movimiento político, presenta la dificultad de su catalogación como partido de izquierda o derecha. Presentarse como movimiento nacional y no como partido, constituye uno de los principales obstáculos a la hora de encarar semejante tarea. Sin embargo, podemos suponer que, al haber tenido su origen en la labor de Juan Domingo Perón, militar de carrera, el peronismo busca, como en la guerra, obtener y mantener el poder sin el menor rastro de fisuras internas, al estilo de un ejército. Ello implica no definir sustancialmente las políticas a llevar adelante y poder virar bruscamente de la izquierda a la derecha sin el menor atisbo de rubor. Rosana Bertone es auténticamente peronista. Su gen peronista es inconfundible. Alinearse con el liderazgo de Mauricio Macri para obtener todas las ventajas habidas y por haber en el vínculo Nación - Provincias es la marca de agua de un gobierno que, valga la redundancia, hace agua por donde sea observado pero con el apoyo irrevocable - por ahora- de Macri y su troupe de ministros empresariales poco afecto a los corset ideológicos.
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Si indagamos en la historia política de Bertone, podemos rastrear participaciones suyas de la mano de Carlos Manfredotti, gobernador entre 1999 y 2003, inclusive, y firme referente del menemismo desde su ingreso a las altas ligas. Incluso, su gestión como mandatario fueguino suele ser caracterizada por la implementación de lo que se ha denominado "menemismo tardío", pues cuando asumió como Gobernador ya gobernaba Fernando De La Rúa en el país. La elección de medio término de 2001 consagró a Bertone como diputada nacional, junto a otros popes del manfredottismo/menemismo, como Mario Daniele. Reelecta y zigzagueante entre las cámaras de Diputados y Senadores, en 2015 fue electa gobernadora haciendo campaña con Daniel Scioli y presentándose como la fiel representante del kirchnerismo, el proyecto nacional y popular y la voz de los desposeídos, pero en Tierra del Fuego. Sin embargo, asumiendo las riendas desde San Martín 450, la realidad mostró totalmente lo contrario: adhesión automática a los mandamientos del macrismo de Balcarce 50, reuniones periódicas mediante sumándose como vocera de los gobernadores peronistas más cercanos al gobierno de Pro.

En medio de un déficit fiscal que, de acuerdo a lo que declara la misma Bertone o su jefe de Gabinete, Leonardo Gorbacz, es inconmensurable y requiere del sacrificio de toda la sociedad mediante medidas tributarias que alcanzan casi el nivel confiscatorio de la mano de hierro de la Agencia de Recaudación Fueguina (AREF); y la necesidad imperiosa de que las gestiones que realice el gobierno provincial ante el nacional redunden en obras que permitan atravesar medianamente aceptable los cuatro años que tiene la peronista al frente de la provincia; la mandataria hace lo que mejor sabe: alinearse de manera incondicional con quien posee el poder, que no es alguien del justicialismo sino Macri. Y si se trata de poder para mantenerlo, es el peronismo quien nos da las lecciones de cómo lograrlo. Bertone, en esencia, es auténticamente peronista, alineándose con quien hay que hacerlo para mantener el poder, quintaesencia del movimiento de un líder errático como Perón, quien admitía que siempre con las decisiones hay que amagar por izquierda para ir por la derecha.

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