25 de Mayo: Mensaje del Presidente de la Legislatura

Política 25/05/2016
El Presidente de la Legislatura fueguina, vicegobernador Juan Carlos Arcando participó de la conmemoración de la Revolución de Mayo en Ushuaia. Para ello, compartimos el mensaje que ofreció por esta fecha, donde propone refundar la Provincia en la premisa que los fueguinos “puedan crecer, estudiar y trabajar”

“El 25 de Mayo es una fecha que desde la infancia nos significó un acto escolar, un día sin clases, una historia de paraguas y escarapelas, de mate con pastelitos, de locro y empanadas o, en mi caso, desde los 15 años como naval “Chocolate y Facturas”. Se nos nombraba importantes señores, que para muchos de nosotros, eran nombres de calles y de colegios y que habían cambiado los ideales del pueblo porteño.

Hoy la visión como adultos es otra. Los diversos hechos históricos han dejado su huella en la memoria colectiva de la sociedad argentina, memoria que dista de ser homogénea. Transcurrido más de dos siglos de aquella gesta de 1810, los relatos y representaciones históricas conviven generando discursos, algunos impugnados y otros legitimados por la documentación y los historiadores serios.

Pero para activar un pasado y construir un presente, un pueblo no puede olvidar sus raíces, su cultura, el legado transmitido de una generación a otra. La vinculación con el pasado, con ese 25 de mayo de 1810, ayuda a definir nuestra conducta, nuestra identidad, nuestra ética, nuestro futuro en la medida en que éste parece abrirse con posibilidades que imaginamos hoy y que están cargadas de esperanza.

Por eso, la recordación de esta fecha es la ratificación de todo lo que nos ha ennoblecido; es también la afirmación del designio de trabajar por las ideas en que se funda la unidad de los argentinos y de los fueguinos.

Los actos pueden apuntar a la celebración de valores que contribuyen a la construcción de nuestra identidad, como habitantes de este país, de una misma ciudad, como latinoamericanos, tal como la libertad, la participación, el compromiso, la igualdad, el pluralismo, la solidaridad, la tolerancia, el esfuerzo y muchos otros más.

Son estos valores, el telón de fondo de los hechos y héroes que recordamos hoy, los que dan sentido y trascienden en importancia. El deseo de todos es esperar que estos valores puedan iluminar las problemáticas cívicas del presente. Si nos preguntamos ¿qué valores dieron sentido a esa gesta? Seguramente, es difícil poder responder... Pero por lo menos, evoquemos hoy esta patria que tiene cicatrices, que conoció la guerra, el dolor, el despojo, la lucha por los ideales, el afán de justicia, de equidad, de memoria, para seguir construyendo un país.

Un país que pide permanentemente la paz, la vigencia de los derechos, la justa aplicación de las leyes, el respeto a la vida y a la educación de los que en él habitan. Un país más solidario y humano. Rescatemos hoy entre todos: “El recuerdo y la memoria para avanzar” y “La serenidad y el criterio para actuar”

Refundemos una nueva provincia donde ustedes y sus hijos puedan crecer, estudiar y trabajar. Donde todos podamos ejercer nuestros derechos.

Una provincia donde vivamos con la esperanza de un mañana mejor, sin violencia, sin la necesidad de agredir a quienes no piensan igual.

Una provincia, cuyas plazas se usen para homenajear a quienes dieron lo más sagrado de un ser humano, que es dar la vida para tener una patria libre y no para ejercer violencia.

Una provincia sin paredes pintadas, sin piquetes. Con calles sin sangre, con ciudadanos libres que valoren el esfuerzo y tengan acceso al trabajo que engrandece y dignifica.

Una provincia donde lleguen a destino nuestros sueños y la palabra "esperanza" tenga significado.

La significación histórica de este 25 de mayo de 2016 será analizada en el futuro. Pero no nos olvidemos que nosotros conformamos este presente y que la historia evaluará este período por el proyecto que, como sociedad, elaboremos todos los argentinos y los fueguinos, sin exclusiones de ninguna índole.

Nadie quiere una patria y una provincia arrodillada, sino de pié. Trabajemos para ser su apoyo, su sostén y para desterrar de ella la violencia, la indigencia y la corrupción.

Hoy no es el momento de aquellos hombres de Mayo, es nuestro momento, no lo dejemos pasar indiferente.

Para resolver las tensiones que nos atraviesan, nuestro siglo necesita dotarse de sentido, creando una visión común de los lazos que nos unen en los ideales, como un pasado aún vigente.

Revivamos, entonces, con un esperanzado “Viva la Patria"

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