El plan canje de celulares sigue demorado y los equipos costarán el doble de lo previsto

Las reuniones del Gobierno con las telefónicas y los fabricantes ya no son asiduas, pero dicen que el proyecto avanza. Serán un millón de teléfonos 4G, que tendrán precios en torno a los 2000 pesos.
CELU

El 22 de febrero pasado, en el Congreso Mundial de telefonía móvil que se desarrollaba en Barcelona, el ministro de Comunicaciones, Oscar Aguad, contó un proyecto ambicioso: desarrollar un masivo plan canje de celulares para migrar entre 8 y 10 millones de líneas telefónicas a la red 4G. El funcionario se entusiasmó con preparar el canje en treinta días y poner en la calle dos millones de equipos baratos de entre 60 y 70 dólares por unidad. Casi tres meses después, el plan avanza a paso lento y los teléfonos son más caros. Producir los equipos en el país costará el doble.

TN.com.ar consultó a fuentes oficiales, a las telefónicas y a los fabricantes que ensamblan aparatos en Tierra del Fuego. Con mayor, menor o nulo optimismo, coincidieron en que los plazos se estiraron y todavía no está claro cuándo se lanzará el plan. "Queremos priorizar que salga bien a que salga rápido", afirmó Clarisa Lifsic, secretaria de Promoción de Inversiones del Ministerio de Comunicaciones. Para el Gobierno, se trata de un "plan de acceso a Internet móvil" que busca ampliar la conectividad.

MÁS COSTOSOS

Los celulares serán más caros de lo previsto. Fabricarlos cuesta entre 130 y 140 dólares, o 2000 pesos. Es el doble de lo que esperaba Aguad. "Estamos hablando de celulares que pueden costar aproximadamente entre 60 y 70 dólares, pero financiados con larguísimo plazo", dijo el ministro en diálogo con TN, allá por febrero.

"La idea es que tengan un costo por debajo de los 2000 pesos para el fabricante. Después hay que sumar impuestos, la tasa de financiación y los márgenes de las telefónicas", explicó Alejandro Mayoral, presidente de la Asociación de Fábricas Argentinas Terminales de Electrónica (Afarte), la organización que nuclea a las empresas radicadas en Tierra del Fuego que ensamblan los equipos.

A esos $ 2000, entonces, habrá que agregar el IVA y el Costo Financiero Total (CFT) que acompaña a los planes de pagos sin interés que permiten financiar el producto. Las telefónicas resignarían su margen de ganancia al colocar el equipo. "El objetivo es colaborar con el Gobierno", afirmaron en Movistar.

El Gobierno busca bajar ese costo y ahora no descarta importar teléfonos, aunque Aguad le había encargado el trabajo a la industria nacional. "Buscaremos lo mejor para el usuario final", dijo Lifsic. El costo de 70 dólares, indicó, es el valor Free On Board (FOB) que tiene un celular de estas características importado. El valor FOB no incluye los impuestos que se cobran en la Aduana y que, en el caso de la telefonía, son altos.

Las empresas de Tierra del Fuego fabricarán teléfonos para marcas globales (Sony, LG, Samsung, Motorola y otras) y también de marcas propias (Sanyo, Joy, etcétera). En su gran mayoría, son celulares que no están en el mercado, por lo que fabricarlos requiere cumplir determinados procesos y encargar las piezas a China. Las operadoras de telefonía tienen en sus carteras algunos teléfonos 4G que salen entre 1700 y 2500 pesos.

El atractivo pasará entonces por la financiación. El Gobierno quiere planes de 12 cuotas que faciliten el acceso a los teléfonos.

También buscan sumar algún actor que se haga cargo de reciclar los teléfonos 2G en un eventual canje. Esto no será excluyente, dijo Lifsic. El usuario podrá comprar un celular 4G financiado sin que sea requisito entregar el aparato viejo. "La posibilidad de que alguien compre los teléfonos 2G como chatarra disminuiría, aunque no mucho, el costo", afirmó la funcionaria.

 

APLICACIONES

Los teléfonos serán de baja gama. "Más baratos, pero que cumplen con todas las funciones requeridas", dijo Mayoral. Serán smartphones con todas las aplicaciones y funcionalidades básicas y cámara de fotos.

Lifsic afirmó que el plan contempla entregar teléfonos con una serie de aplicaciones, como el control de gastos de la línea y los programas de chat. Son aplicaciones que cada usuario puede bajar a su aparato, pero que, entiende la funcionaria, incluirlos de entrada ayudarán a masificar el uso de los datos móviles. "Queremos un plan de acceso a Internet móvil. Estaríamos reemplazando celulares y posibilitando que gente sin celular acceda a la tecnología", dijo la secretaria de Inversiones.

Los fabricantes necesitan dos meses para producir los equipos, una vez que tengan la venia del Gobierno. "Si nos dicen 'hoy está', en 60 días hay un millón de teléfonos", dijo Mayoral. "Algunos pueden estar disponibles antes, depende de la marca y el modelo", siguió.

DE LA EUFORIA A LA MESURA

Aguad comunicó su iniciativa a la prensa el 22 de febrero, desde Barcelona: un plan canje de celulares para migrar desde la tecnología 2G a la red 4G. El ministro anticipó que los telefónos se venderían a 60 o 70 dólares y se envalentonó: "empezaremos con el plan en menos de un mes".

"Queremos canjear 2 millones de aparatos para personas de bajos recursos", afirmó Aguad entonces.

Ahora, los tiempos son otros. "Es una visión más amplia que el mero cambio de celular. Hay tiempos que uno no puede correr: definir si (los teléfonos) son de acá o importados, los tiempos de producción, definir las especificaciones finales del aparato, apps interesantes... queremos aprovechar para hacerlo bien", agregó.

Los fabricantes esperan la luz verde. "El plan no está frenado; tampoco avanza a velocidad sorprendente", dijo Mayoral. "No sigue a una velocidad ni una prioridad significativa, viene en etapas y con cierta cadencia, pero no está detenido", continuó.

Las telefónicas se sumaron a la convocatoria, pero nunca mostraron demasiado entusiasmo. Tuvieron reuniones semanales con técnicos de los ministerios de Comunicaciones y Producción hasta hace 20 días. Luego, los encuentros se discontinuaron. En el sector entienden que el plan se desinfló y que alcanzará, con suerte, a unos 700.000 teléfonos.

Lifsic entiende que el plan es una gran oportunidad para que las telefónicas sumen clientes. "No ven la cosa entera, la oportunidad de vender un producto a gente que no lo está consumiendo", dijo. "Deben hacer un trabajo de marketing, educar a la gente. El negocio de las telefónicas en el mundo son los datos y hay una parte del mercado que no los usa; el incentivo debería ser llevarlos a hacerlo" agregó.

Según un informe de la consultora Carrier & Asociados, existen en el país 36,2 millones de líneas de telefonía celular en uso. El 65% corresponde a equipos 3G, otro 19% son teléfonos 2G y el restante 17%, dispositivos 4G. "Hay entre 6 y 8 millones de líneas 2G, que no consumen datos", coincidio Lifsic.

Ahora el Gobierno no se pone plazos. Esperará a tener definido el parque de celulares para hacer el anuncio. Por el momento, la migración tecnológica no agarra buena señal.

TN

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