Barcos gasíferos y petroleros: el precio de la soberanía de Cristina, Macri, Ríos y Bertone

De interés 12/02/2017 Por
La Justicia frenó operaciones de una empresa naviera que también explora en Malvinas. Una licitación realizada por el Gobierno Nacional quedó en la mira de la Justicia porque avalaría la violación de la soberanía nacional. La soberanía argentina sobre las Islas Malvinas es una causa nacional. Pero tiene su precio. La licitación que frenó el Juez Federal Enrique Lavié Pico por la participación de once buques en carácter de auxiliares en tareas de exploración para la petrolera Ocean Guardian en yacimientos próximos a las Islas, tuvo un preludio del que las autoridades de nuestra Provincia tomaron parte, al permitir que atracara en el muelle de Ushuaia, tal como este medio lo publicó el 2 de noviembre de 2015, el buque tanque Maersk Seeker, en los últimos días de los mandatos de Cristina Fernández de Kirchner y de Fabiana Ríos, reivindicando como de costumbre la política nacionalista y de soberanía que tanto machacaron en sus años previos, como contraposición al nuevo gobierno “extranjerizante” de Mauricio Macri. Sin embargo, tanto Macri como Rosana Bertone, aplicaron y lo siguen haciendo, políticas que le ponen coto a la defensa de la soberanía, mostrando, una vez más, que la retórica nacionalista y el doble discurso oficial no se aplican para el grupo danés AP Moller Maersk, que entiende que dichos discursos son meras fachadas para la tribuna.
Shelknamsur

Este mismo grupo dinamarqués que maniobró en la zona de Malvinas,  operó en el proyecto offshore emplazado a 20 km. de la costa, al sur de la Bahía de San Sebastián.

Firmas extranjeras con complicidad local participan en la extracción de petróleo en Malvinas

El grupo naviero, que esta semana fue objetado por habérsele permitido el ingreso de buques en condiciones impositivas, aduaneras y hasta laborales de increíble flexibilidad, para poder participar de la licitación para asistir en puerto o en navegación para el traslado de gas metano que se presentarían en los puertos de Escobar y Bahía Blanca para inyectar el gas para llegar a la red domiciliaria. Los remolcadores que son afectados por la decisión judicial habían sido adjudicados en la licitación que había lanzado el Ministerio de Energía de la Nación mediante una Unión Transitoria de Empresas, de la que cual formaba parte el grupo de origen danés Maersk. Es paradójico que hasta se registrara una aceptación sindical para operar en condiciones laborales que connotan una laxitud que se evidencia contraria a la legislación obrera de la Argentina. Una preclara muestra de que la soberanía no sólo tiene un precio y un límite para los gobiernos: también los sindicatos son permeables a los inescrupulosos intereses de quienes no diferencian una anacrónica colonia británica a miles de kilómetros y una licitación para la provisión de gas para domicilios argentinos.

La Justicia frenó operaciones de una empresa naviera que también explora en Malvinas

Recordemos que ley 26.659 prohíbe que toda persona o compañía localizada en la Argentina preste servicios o tenga cualquier tipo de participación en personas jurídicas que desarrollen actividades en Malvinas. Cuando el negocio habla, la soberanía pasa a un segundo plano.

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